2-2 en el marcador y partido suspendido con la presencia de la Guardia Civil
No hay palabras para explicar los hechos que acaecieron esta tarde/noche en el velódromo de Romai, pero lo intentaré con una breve crónica:Partido que enfrentaba al Romai con el Sporting Portonovo.
El partido comenzaba, y había de todo salvo fútbol. Tras un saque de banda peinado en el primer palo, Níchera hacía el 0-1 para el Sporting. Posteriormente empataría el Romai y con 1-1 se iría al descanso.
A partir del descanso el árbitro sale muy dubitativo y los jugadores del Romai aprovecharon para protestar todas las jugadas que se sucedían, e intimidarlo con sus gritos y malas artes.
Tras una falta donde el 10 del Romai clava los tacos en el pecho a Níchera, el árbitro sólo señalaba amarilla. En el envío de esa falta el Sporting marca el 1-2 por mediación de Alexis tras una posible falta que el Romai reclamaba sobre el portero. A partir de aquí los jugadores del Romai entran en estado de enajenación y se van hacia el árbitro empujándolo, agarrándolo, increpándolo e incluso directivos o gente que había por los alrededores intentando agredirlo. Tras los insultos recibidos expulsa al portero, que se va directo a por el trencilla, y este ayudado por la seguridad del campo, se encamina hacia los vestuarios y llama a la Guardia Civil.
Después de 20 minutos de parón y con las Fuerzas de Seguridad del Estado presentes, se reanuda el partido con la condición de respetar las decisiones del árbitro y no protestar.
Los jugadores del Romai obvian todo esto y después de marcar el 2-2 desde el centro del campo nada más reanudarse el partido, se ponen a protestar absolutamente todas las jugadas del partido, incluídos saques de banda que claramente eran en su contra.
El jugador que había ocupado la posición del portero también es expulsado por falta fuera del área siendo último jugador y el Romai se quedaba con 9. Cuando quedaban unos 15 minutos de partido, otra discusión y un fortuito choque de un jugador del Sporting contra el árbitro hacen que se asuste y pite el final del partido, harto de las intimidaciones del rival en gran parte.
Se acabó el partido aún faltando unos 5 minutos con 2-2, habiendo anulado un gol para cada equipo y con los jugadores del Romai insultando al árbitro así como encaraba el vestuario.
En resumen decir que las protestas, malas artes, intimidaciones y constantes faltas de respeto del Romai hacia el árbitro lo privaron de que pudiese arbitrar de forma correcta y tranquila durante todo el partido ante lo que se decidió finalmente por suspender.
A la espera de en qué quedará la cosa finalmente y qué es lo que reflejará el trencilla en el acta, el partido finalizó con 2-2.









